El departamento de Oruro, al igual que gran parte del altiplano boliviano, enfrenta una realidad ambiental compleja. La contaminación minera, antes del DS 21060 y la actual, dejan una profunda huella negativa en los suelos, el agua y el aire. Se siente la presencia de metales pesados, tales como el arsénico, plomo y cadmio que están presentes en las cuencas hidrográficas y los ecosistemas de nuestra región altiplánica. La desertificación de los suelos es consecuencia de la desaparición de cuerpos de agua, el Cambio climático y el desvío de aguas para la minería y el extractivismo han afectado de muerte lugares emblemáticos, como el Lago Poopó que era considerado el segundo lago más grande de Bolivia. Es una cruda realidad que nos muestra la fragilidad de nuestro entorno. A todo ello se suma la falta de una gestión adecuada del manejo de residuos sólidos y la dependencia de fuentes energéticas contaminantes que agravan esta realidad.
Frente a este panorama el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), organizó un conversatorio el día jueves 5 de junio, en conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente. En este encuentro participaron alrededor de 25 personas de diversas instituciones, organizaciones sociales, colectivos urbanos y comunidades del departamento de Oruro. En el encuentro se ha elaborado una agenda de propuestas y acciones para el cuidado de la «Casa Común». Este llamado, a la acción, no es una mera declaración de intenciones, sino un compromiso que buscan promover y transformar la realidad ambiental del departamento.
1. Gestión Sostenible del Agua: Un Recurso Vital
La preocupación por el manejo del agua es central en las propuestas. Se enfatizó sobre la importancia de la reutilización del agua para actividades sanitarias y para el riego de jardines. Además, se recomendó poner en práctica la cosecha de agua de lluvias y su manejo adecuado, práctica ancestral y vital en regiones con escasez hídrica; promover la implementación de filtros para reciclar el agua en los domicilios, como solución práctica para minimizar el consumo irracional y aprovechar al máximo este recurso invaluable; aprovechar las aguas de vertientes que actualmente no se utilizan correctamente; por último se subrayó sobre la necesidad de contar con un plan de gestión integral y eficiente del agua.

2. Reducción y Valorización de Residuos sólidos
La gestión de residuos sólidos es otro pilar fundamental para enfrentar los efectos de la contaminación ambiental. Se debe promover activamente el reciclaje y la reutilización de materiales, con propuestas específicas, como el molido de vidrios y la reutilización del papel. Un punto recurrente y contundente es exigir la restricción y minimización del uso de plásticos; por ello se debe incentivar el empleo de bolsas de tela y la reducción de botellas PET. Surgió la idea de elaborar ladrillos ecológicos con botellas PET y bolsas de nylon, que representa una iniciativa innovadora para dar una segunda vida a los desechos. En nuestros municipios es importante contar con recojo diferenciado de los residuos sólidos, demanda clave para facilitar el reciclaje efectivo a gran escala. Los participantes exigen que se debe tomar conciencia sobre cómo los residuos pueden convertirse en algo útil en lugar de simples desechos.
3. Forestación y Ecosistemas: Pulmones Verdes para Oruro
La forestación emerge como otra acción clave para mejorar el ecosistema y regular el clima en Oruro. Las propuestas van desde la importancia de contar con procesos y propuestas de formación para diferentes grupos humanos sobre esta temática, hasta la realización práctica de forestación con riego tecnificado en comunidades. Esta acción podría ser liderada por ORPAM en Huayña Pasto Grande, por su experiencia práctica. Otra iniciativa visionaria es la de promover e impulsar una norma que promueva la plantación de “un árbol por persona”, inculcando desde temprana edad el compromiso y su relación directa con la Madre Tierra, asegurando la forestación y reforestación a largo plazo. Además, se reconoce la importancia de los árboles como «único recurso que puede cambiar y regular el clima», subrayando sobre su importancia en la mitigación de los efectos del cambio climático en la región.
4. Educación Ambiental y Cambio de Mentalidad

En el conversatorio enfatizó que las acciones concretas deben ir de la mano de la transformación en el cambio de mentalidad y actitudes, por ello «con palabras no cambia la gente, necesitamos hechos y acciones concretas para que la gente cambie». Se subrayó sobre la importancia de luchar contra el consumismo y asumir que cuidar el medio ambiente es responsabilidad de cada uno, considerando los derechos comunes. El conversatorio ha detectado la falta de educación ambiental en varios sectores y grupos humanos, por lo que se propone concientizar y capacitar en esta temática para evitar «normalizar la contaminación». Se deberá promover la implementación de una materia de medio ambiente, en todas las Unidades Educativas, como medida fundamental para generar conciencia en la niñez y asegurar que las futuras generaciones estén preparadas para enfrentar los desafíos ambientales.
5. Desafíos y demandas a las autoridades: Gobernanza y políticas socioambientales efectiva
El conversatorio también puso en evidencia las deficiencias en la gobernanza ambiental. La falta de cumplimiento de las leyes, la corrupción a todo nivel, en ese contexto los participantes expresan que su percepción es que las autoridades están «de adorno», ya que los reclamos son recurrentes. No existen incentivos para promover el reciclaje y menos el recojo diferenciado de residuos sólidos. Se lamenta la pérdida de identidad cultural y la priorización de la acumulación sobre el cuidado de la tierra. Para superar estos obstáculos, la agenda propone:
- Vigilancia ambiental: Implementar cámaras de seguridad para controlar el botado irresponsable de basura en calles y sancionar a los infractores.
- Políticas ambientales sostenible: Exigir a las autoridades la creación y aplicación de políticas ambientales efectivas, que vayan más allá de la retórica y generen resultados concretos.
- Cumplimiento de la Ley de medio ambiente: Ante la contaminación ambiental minera, es importante que las autoridades competentes realicen el control y fiscalización de las actividades, obras y proyectos mineros para el cumplimiento de las normativas ambientales.
- Transparencia y combate a la corrupción: Reducir la corrupción que impide la correcta ejecución de proyectos y la aplicación de normativas ambientales.
- Incentivos para el reciclaje: Crear mecanismos que motiven a la población y a las empresas a reciclar y reducir la generación de residuos.
- Fomento de energías limpias: Explorar y promover el uso de energías más limpias para reducir la contaminación atmosférica, especialmente la generada por el transporte.
- Regulación del transporte: Promover el uso de transporte público sobre el privado para disminuir las emisiones de gases contaminantes.
La agenda de Oruro es un llamado a la acción colectiva y a la concreción de esfuerzos. Demuestra que, a pesar de los complejos desafíos ambientales que enfrenta el departamento, existe una voluntad decidida en la ciudadanía para transformar la realidad. La producción de abono compost familiar, el reusó del papel, y la socialización de valores ambientales con los hijos, son ejemplos de cómo las acciones cotidianas pueden sumarse para construir un futuro más sostenible. Es el momento de que estas propuestas trasciendan el papel y se conviertan en los hechos concretos que Oruro y nuestra Casa Común tanto necesitan.
Propuestas Conversatorio Día Mundial del Medio Ambiente, realizado jueves 5 de junio.
Limbert Sanchez CEPA

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