N°1134: ORURO SE UNE EN DEFENSA DE LA NATURALEZA: NACE LA PLATAFORMA PARA RESGUARDAR  LAS ÁREAS PROTEGIDAS

El 19 de agosto de 2025, Oruro fue escenario de un hecho histórico para el medio ambiente boliviano. En las instalaciones del Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA), representantes de organizaciones sociales, pueblos indígenas, comunidades locales, instituciones académicas, juventudes y medios de comunicación dieron vida a la “Plataforma Multiactor Departamental por la Conservación de las Áreas Protegidas y los Ecosistemas Estratégicos”.

Más de 30 representantes de diversos sectores se unieron bajo un mismo propósito: defender el patrimonio natural de Oruro frente a las amenazas que ponen en riesgo su biodiversidad y equilibrio ambiental.

La urgencia de actuar

Los ecosistemas altoandinos —nevados, bofedales, lagos como el Uru Uru y Poopó, además de los salares— son el corazón que garantiza la vida en Oruro. No solo albergan especies únicas, sino que también garantizan el agua para miles de familias. Sin embargo, hoy enfrentan la creciente presión por: contaminación minera, cambio climático y expansión de actividades extractivas.

La creación de esta Plataforma responde directamente al cumplimiento de la Meta 30×30 del Marco Global de Biodiversidad, que busca conservar al menos el 30% de la superficie terrestre y marina del planeta hasta 2030. Con esta articulación, Oruro no quiere quedarse atrás en este desafío global, tanto por sus sitios RAMSAR, Parque Nacional como por sus áreas protegidas urbanas en todos sus municipios.

Una alianza diversa y representativa

La Plataforma no es una institución más: es un espacio de encuentro plural. Allí confluyen juntas vecinales, comunidades campesinas, colectivos ambientales, juventudes, académicos y periodistas. Su primera directiva está conformada por:

Composición que refleja la apuesta por la diversidad y la construcción colectiva, donde cada sector aporta experiencia y compromiso.

Rosalinda Mamani, Presidenta

Teodoro Blanco, Vicepresidente

Alfredo Ancasi, Secretario de Actas

María Rafael, Coordinadora

Voces que marcan el rumbo

El director de CEPA, P. Calixto Mamani, destacó la importancia del ejercicio de una ecología integral y recordó el mensaje del Papa Francisco en el documento Laudato Si, “Que llama a proteger y (…), a defender la creación, no como una opción secundaria, sino como una responsabilidad urgente frente a los modelos económicos que destruyen la naturaleza”

Por su parte, la presidenta de la Plataforma, Rosalinda Mamani, vecina del barrio Virgen del Socavón I, dijo “Los vecinos estaremos vigilando, ejerciendo nuestro rol de control social, para defender nuestras áreas protegidas que han sido avasalladas por las cooperativas mineras. Estas áreas son patrimonio de todo el pueblo orureño y su protección es responsabilidad de todos”.

Más que un documento, un compromiso

La conformación de la Plataforma no se limitó a la firma de un acta, sino que se asumió como el inicio de un proceso amplio, orientado a:

•   Defender bofedales, humedales y lagunas altoandinas.

•   Proteger los lagos Uru Uru y Poopó.

•   Promover el uso responsable de los recursos naturales.

•   Fortalecer la vigilancia comunitaria y el control social.

•   Reconocer el papel histórico de los pueblos indígenas como guardianes de la tierra.

Oruro en el escenario global

Con esta acción, Oruro se suma al mapa de territorios que buscan cumplir con la Meta 30×30. Mientras que en muchos lugares del mundo la conservación es aún un debate, en el altiplano boliviano donde se siente ya la crisis climática, la ciudadanía demuestra madurez y compromiso, enviando un mensaje claro: la defensa de la Madre Tierra es tarea de todos.

Mirando hacia adelante

Los retos son enormes: la presión minera, el cambio climático y la debilidad en el cumplimento de las políticas ambientales. Sin embargo, la articulación lograda demuestra que es posible construir alternativas desde abajo, con la participación activa de la sociedad.

La Plataforma se abre a nuevas instituciones y colectivos, consolidándose como un espacio dinámico de encuentro y acción. Su meta es clara: garantizar un ambiente sano, equilibrado y sostenible para las presentes y futuras generaciones.

La deuda pendiente de las autoridades

Pese al entusiasmo ciudadano, persiste una preocupación, la ausencia del Estado en la vigilancia efectiva de las áreas protegidas. Mientras en otros países y otras áreas protegidas de Bolivia existen cuerpos de guardaparques, en Oruro los espacios declarados protegidos carecen de cualquier resguardo.

Esta falta de presencia institucional efectiva abre la puerta al avasallamiento minero y a la depredación sin control. La Plataforma es un avance, pero las autoridades ambientales deben asumir su rol con firmeza, destinando recursos, personal y políticas claras para garantizar que las áreas protegidas no sean solo títulos en papeles, sino verdaderos refugios de vida.

Norma Mollo

Coordinadora Departamental LIDEMA – CEPA